miércoles, octubre 18, 2017

La peste separatista

Se confirman los peores presagios: la tabarra catalana va para largo y todo gracias a la mentalidad cobardona y funcionarial de Rajoy. El problema inventado y generado por los propios catalanistas va camino de estancarse hasta alcanzar los peores niveles de podredumbre, lo cual acabará dañando la frágil recuperación económica de todos los españoles y por supuesto, llevando a la ruina a una gran mayoría de los habitantes de esa maravillosa comarca española que es Cataluña.
Lo que duele al resto de españoles es que siempre crean las guerras y las mayores trabas al desarrollo común aquellos que son precisamente mejor tratados. La revuelta de los ricos contra los pobres. Los privilegiados no consiguen domeñar su propia codicia y la lista de agravios inventados nunca tendrá fin, mientras se les consienta, o sea, mientras se les siga concediendo más ventajas.
Rajoy podría hoy darles más privilegios, o quizás no, pues el resto de españoles está furioso y con las gónadas muy hinchadas de soportar este expolio continuado, que en el caso de Cataluña lleva más de 300 años, gracias a su fuerza para conseguir políticas económicas favorables a sus industrias y comercio, en detrimento del resto de España. Al establecer aranceles para los productos que pudieran dañar a los catalanes, los países represaliados responden poniendo aranceles a las naranjas andaluzas o valencianas o a las lanas castellanas. Y así durante más de 300 años.
Las consecuencias las veremos ya estas mismas navidades con un desembarco de catalanes en Ibiza y en la próxima primavera de cara a tomar posiciones para el verano. Bienvenidos sean mientras no nos contagien su locura. Nosotros somos fenicios y tenemos la nuestra genuina y estaremos encantados de compartirla. Sí.

domingo, octubre 15, 2017

La gran estampida


La gran estampida de empresas catalanas que se están poniendo a salvo de la locura generada por sus propios dirigentes. En menos de quince días han salido a toda prisa unas 600. De las grandes apenas quedará ninguna y entre las pequeñas y medianas solo las que no tengan otra salida, como no sea cerrar puertas. Porque muchas vivían gracias al mercado español, que ya les está cancelando pedidos. O gracias al mercado europeo, que perderían en caso de independencia declarada.
El empresariado catalán no tiene la culpa, como no sea la permisividad y el haber callado durante esos cuarenta años, pensando ingenuamente que la fiesta no iba con ellos. La fiesta la pagaban ellos, la siguen pagando, conjuntamente con todos los contribuyentes del resto de España.
Fue salir CaixaBank, el emblemático núcleo de poder con la estrellita mironiana, y acto seguido se lanzaron desesperadamente todos los demás. La caja tiene buena información, maneja demasiado dinero ajeno a Cataluña y conoce las consecuencias en caso de quedar en un limbo jurídico y fuera de la UE o del Banco Central Europeo.
Por cierto, en principio tenían decidido plantar su sede en Palma de Mallorca, pero cuando se informaron minuciosamente de la desastrosa actuación del Pacto de la separatista Francina Armengol (Més, PSIB-PSOE, Podemos), casi un clónico del Govern de Cataluña, decidieron quedarse en Valencia. Y esto que la capital del Turia también navega en las aguas sucias y procelosas del catalanismo.
Un gran conglomerado bancario como CaixaBank puede permitírselo, pero no así los desgraciados alumnos que han de sufrir la ilegal inmersión en un idioma barcelonés enseñado por valencianos. Al principio, los catalanistas pedían bilingüismo para poder entrar en los colegios, pero cuando lo obtuvieron, echaron al español a la cuneta y ahora solo estudian en dizque catalán como lengua vehicular. Todo lo español apesta a los nacionalistas.
Los padres de alumnos no están organizados y deberían emprender una cruzada para defender los derechos y el futuro de sus hijos para que puedan estudiar en español como lengua vehicular. Acción.

sábado, octubre 14, 2017

Las cosas iban demasiado bien

No se les adoctrina para aprender un idioma nuevo sino para convertirlos en rebeldes a la Constitución y exigir la independencia de un país inexistente. Todo para favorecer a las clases dominantes, muy proclives al hurto  del dinero común.
Las cosas iban demasiado bien en España y los catalanistas han decidido tomar el relevo de los vascos radicales para dinamitar la paz, la convivencia y la economía de todos los españoles.
Uno no es estratega político, esto se lo dejo a los ZPs, sánchez, iglesias y a los cuperos o a ERC, a los que parece salirles todo al revés, a no ser que pretendan arruinar a los españoles como fase previa de un proceso revolucionario. O hay algo que se nos escapa.
Quizás pensaron que la burguesía empresarial sacrificaría cientos de miles de millones en pro de una independencia que significa miseria y aislamiento internacional: todo lo contrario de lo que ansían los empresarios. Hoy salen huyendo de Cataluña.
Una parte significativa de catalanes se ha introducido en un bucle de despropósitos que los está conduciendo al barranco donde van a precipitarse y precipitar a muchos miles de seguidores fanatizados por los cuarenta años de adoctrinamiento en las escuelas, la prensa y los medios de comunicación.
Hay ya dos generaciones de catalanes que han sufrido el pulido de la fresadora escolar y han salido con unos conocimientos de historia, geografía y cultura general disparatados y ayunos de cualquier verdad. Sin olvidarnos de los nous catalans que ya pueden votar, en especial muchos moros y paquistaníes.
Lo que me preocupa es que en las aulas de Baleares y Valencia se sigue el mismo camino y las autoridades se desentienden. Lo dicho, las cosas iban bien, pero de repente han llegado los catalanistas. Y nadie va a ayudarnos, así que nosotros debemos proteger nuestro futuro y el de nuestros hijos.

miércoles, octubre 11, 2017

Incompetentes golpistas


Hay cosas para las que es mejor tener un buen plan y plena competencia sobre las facultades mentales y físicas: para casarse con una mujer joven por ejemplo, para dar un golpe de Estado a la nación más antigua de Europa (o sea, del mundo) o para torear un morlaco de 400 kilos. 

Los mermados catalanistas, auténtica carne de cañón criada en la ganadería de Pujol no parecen haber tenido en cuenta estas mínimas precauciones elementales, se han lanzado al vacío sin paracaídas y no tienen ni idea de cómo ni cuándo aterrizarán, al menos hasta hoy -escribo en sábado.

Decía Toynbee que los imperios no suelen perecer por la presión exterior de un enemigo, sino por propia descomposición interna y los enemigos intestinos. No me cabe ninguna duda. Pienso concretamente en Roma y en la España imperial. 
Esta es la única suerte favorable que acompaña a estos desgraciados golpistas, extasiados ante su propio disparate: que Rajoy y el Partido Popular están en Babia y que la mayor parte de los partidos españoles aún son más inútiles que ellos. 

La pantomima de referéndum no sirvió de nada, nadie lo apoya, no tiene la menor credibilidad. Solo les funcionó parcial e inicialmente su repugnante intento de demonizar las cuerpos y fuerzas de seguridad del estado y seguir alimentando la injusta leyenda negra contra España. Con esto parecen conformarse, porque ni con la ayuda espuria de los 17.000 mozos de escuadra pueden alcanzar nada positivo. 
Nadie podrá beneficiarse de esto. Por el contrario se han encontrado con una oposición frontal de organismos políticos y agentes económicos. Las agencias de viajes y los cruceros renuncian a visitar Cataluña, las cancelaciones se cuentan por miles. 

Que trabajen los jueces.

Periódico de Ibiza

domingo, octubre 08, 2017

Y nuestros niños en sus manos


El desfile de empresas emblemáticas ya empieza a ser devastador: Cataluña tiembla, pues depende mayoritariamente del mercado del resto de España. Esto solo está empezando.
Habrá oído lo del seny catalán. Sensatez. Pues no existe, no ha existido nunca, es un delirante mito doméstico con el que consolidar su inexistente supremacía, provinente del área del pequeño comercio, de la mentalidad del botiguer, tantas veces expresada en comedias y novelitas de consumo local, como ‘L´auca del senyor Esteve’ de Santiago Rusiñol. O como la palabra ‘plegar’ con el significado de cerrar. Plegar, se entiende, las piezas de telas desplegadas para mostrarlas a la clientela.
Quienes hemos leído y convivido con catalanes sabemos todas estas claves. Quien no las sabe es el PP, y menos el de Ibiza, que ha aceptado con resignación bovina que se siga manipulando a nuestros niños en el 98% de los centros educativos de Baleares. Nuestros niños, encajonados como piezas del rompecabezas catalanista, para ser adoctrinados y quizá servir en el futuro de carne de cañón de los insensatos independendistas.
Valencia y Baleares son una pieza fundamental para edificar estos inexistentes Países Catalanes y el infame ‘Programa 2000’ de Pujol es el catecismo adoctrinador para programar el cerebro de los hijos ajenos, mientras los suyos propios andan trajinando maletines en coches de alta gama.
No soy del PP, pero reconozco que el partido de José Ramón Bauzá dio una buena salida a esta situación podrida y contaminada por el virus catalanista, con ridículas aspiraciones de imperio: desde Barcelona usarían las colonias por su eficiente economía para nutrir las arcas insaciables de la alta burguesía dirigente.
Y si no lo consiguen será porque sus propias empresas, conocedoras de los mecanismos de una economía muy globalizada en una Europa común, han tomado una opción radical: salir pitando, o sea, votando con los pies, de una Cataluña que quedaría como Corea del Norte, fuera de Europa, sin el paraguas del Banco Central Europeo y sin tratados internacionales.
Oído PP: Español, inglés y balear en las aulas. Pero ya.