miércoles, diciembre 13, 2017

Médicos a la fuga o cuando un amigo se va

El catalán como requisito está dejando los hospitales de Ibiza sin médicos
Cada vez que la prensa publica una entrevista con algún médico que se jubila suelo leerla con mucho agrado. Se aprende mucho de quien ha pasado toda una vida batallando por adecuarse a la realidad y pugnando por cambiarla en la media humana de lo posible. Además, pasados los sesenta años se puede prescindir de muchas trabas que normalmente coartan la expresión. Se pierden las manías y las puñetas, y si no se pierden, se ha aprendido a controlarlas. En estas condiciones es más fácil hacer pedagogía y opinar para ayudar a quienes van a sustituirnos (y ya hablo en plural).
Al mismo tiempo me invade una sensación de difusa melancolía, porque es gente de mi generación y porque han aportado mucho al bienestar de mucha gente. Y se jubilan. No es solo la tristeza del amigo que se va, sino la plena seguridad de que perdemos a miembros de la sociedad que están en plenitud de facultades y en un momento insuperable de experiencia que en algunos momentos puede suplir el cansancio o el desánimo (síndrome del profesional quemado).
Ya me pasó cuando se jubiló mi querido oftalmólogo Román Casanovas, o Ginés, o Roselló, Truyeta y tantos otros de una generación que puso la sanidad pitiusa en el siglo XX y ahora en el siglo XXI. Ellos y muchos más. Ahora leo la entrevista casi de despedida de Paz Merino, que cuenta sus desvelos por organizar una UCI y me vuelve a entrar este desasosiego. Cuando están en lo mejor de su vida, con una experiencia contrastada, se desmovilizan y pasan el instrumental a gente que toma el relevo. Gratitud eterna. La Jayim.

domingo, diciembre 10, 2017

British con reloj


Vivimos tiempos apasionantes, excepto en Ibiza donde nos seguimos peleando por los mismos temas de siempre, con el mismo enfoque y casi los mismos protagonistas.
Que se siga hablando del urbanismo de la playa den Bossa (y del resto de la isla) o de los horarios de las discotecas ya nos indica donde se generan los euros.
Al tema de los horarios no habría que darle más vueltas. Ponerse de acuerdo entre los dos grandes partidos y no tocarlo más, si funciona el acuerdo. No conozco ningún lugar del mundo, por caótico sea, que no se rija por unos horarios. Desde Einstein sabemos que el espacio y el tiempo están relacionados de una manera matemática. Tampoco entiendo que una restricción de horarios acabe con el turismo. Mucho menos que en una villa turística se cierren las terrazas a las once de la noche, cuando a las diez es de día y es precisamente cuando el aire refresca un poco. No sé.
Si las cosas transcurren como hasta ahora, el turismo inglés no se acabará, mas al contrario, es probable que aumente, porque el valor de la libra sigue aumentando. Está en máximos. Con las mismas libras de siempre podrán comprarse más gas de la risa, más cervezas y tirarse de los balcones con los bolsillos llenos.
Uno de los que más sabe de turismo y de urbanismo es Pepe Sala. Y tiene razón que si acabáramos (expresado en subjuntivo) con el turismo británico lo pagaríamos muy caro. Es cuantitativamente el más importante de San Antonio Abad, aunque cualitativamente es un desastre descamisado que ha ocasionado la pérdida de un turismo de mejor talante y presencia.
Hasta aquí sabemos que los locales de ocio se han adaptado al tipo de turismo joven y atrabiliario y no al revés. Tranquilos, pues: en los próximos meses se nos irán dando avances de la óptima venta en el Reino Unido y la invasión del narco-turismo volverá a llenar las calles del pueblo. Entonces ¿por qué invertir tantos millones para un embellecimiento del litoral? No tiene sentido.

sábado, diciembre 09, 2017

Un verano sin médicos


Dirigir la sanidad pitiusa, por lo que yo sé desde fuera, es complicado. Porque lo es Ibiza y lo es Formentera. Somos singularidades que plantean retos imprevisibles sin apenas intérvalo de tiempo para solucionarlos. Dirigir un complejo hotelero es bastante más sencillo, por muchos interrogantes que presente.
Pero en la salud de los residentes, los nativos y los turistas existen muchas variables cuyo control escapa al mejor organizador.
Quiero decir, que tenemos problemas. Muchos problemas y no solo en las urgencias, que dan ejemplo año tras año, de ingenio, sacrificio y vocación, ante la avalancha de locura inducida por las drogas. Da igual que sea alcohol, cocaína, éxtasis o una mezcla de varias. Alteran la conducta de manera incontrolable y lo hacen en forma individual y en agrupaciones más o menos exageradas. El día a día nos muestra que las fuerzas de seguridad y sanitarias están desbordadas.
Con este panorama, ya solo nos falta facilitar la actuación a políticos de adoctrinado pelaje y que tomen cartas en el asunto. Gente sin preparación, fanatizada, que solo parece obedecer a consignas de destrucción, aupada por un sistema electoral que facilita las coaliciones entre los peores, o sea los perdedores que pocos han votado. Los antiguos griegos lo llamaban kakistocracia, el gobierno de los peores.Tenemos la coyuntura en contra: podemos sufrir un verano caótico porque los médicos así como otros funcionarios ya rehuyen las Pitiusas.
Llevamos casi un año con la melopea monocorde del catalán obligatorio para profesionales que hablan español e inglés. Y ahora sale Francina diciendo que el catalán no evitará la contratación de médicos. No se les aprecia, se les clava en el alquiler y se les somete a las puñetas catalanistas. Olé.

miércoles, diciembre 06, 2017

Defender la libertad sin complejos


José Ramón Bauzá, expresidente del Gobierno Balear -ahora es senador autonómico- ha sido el político que más ha hecho por la concordia y por superar la agresión totalitaria del catalanismo. Promulgó el trilingüismo y otras muchas medidas para que la vida en nuestra sociedad fuera soportable, mostrando así una tolerancia insólita en nuestro Archipiélago. Por ello fue asfixiado en el primer momento con una oposición truculenta, violenta, que se iba creciendo a medida que avanzaba su legislatura. Hoy sabemos que sus medidas no solo eran coherentes y lógicas, sino totalmente legales, como se han encargado de demostrar los tribunales de justicia.
El TIL es totalmente legal. Nadie ha comentado la sentencia, porque además de controlar los colegios también dominan la información. Además dejó sentado que el funcionariado no perdía derechos si se respetaban ambas lenguas. El idioma catalán (el barcelonés en realidad) no fue rechazado de plano, sino que se dio un valor meritorio que computaba en las oposiciones. Pero no era ni tendría que ser hoy un requisito. Esto sumado a una Ley de Símbolos que nos ahorraba el grosero espectáculo de adoctrinamiento constante en edificios públicos y en las escuelas puso de los nervios a los ultras catalanistas.
En realidad, normalizó a nivel oficial lo que ya lo era a nivel de calle. Fueron cuatro años azarosos en las escuelas y en las calles. Parte importante del profesorado se convirtió en punta de lanza del totalitarismo. Hoy, nos advierte Bauzá que si no perdemos los complejos, Baleares seguirá el mismo camino que Cataluña: un bloqueo permanente, una progresivo empobrecimiento y una rendición ante los totalitarios. Los mismos que hoy apoyan el golpe de Estado del núcleo delincuente catalanista.

domingo, diciembre 03, 2017

Adoctrinan y demonizan

En los libros de texto catalanes (y ahora valencianos y baleares) el nombre de España no se puede pronunciar y en algunos ni siquiera aparece
Como los catalanistas en Baleares no tienen a casi nadie enfrente se creen invulnerables. Pueden decir cualquier burrada, que en caso de pifiarla ya harán como sus primos de zumosol de Cataluña: presionarán a los jueces y seguirán demonizando, con razón o sin ella, al Partido Popular, cuyo único defecto es no haberse plantado ante las ilegalidades continuadas y los abusos del catalanismo.
Voy a explicar un secreto que nunca antes había contado. Yo no soy votante del PP, pero en las últimas elecciones voté la candidatura al Senado, por varias razones, una de ellas, esta cámara es la clave para aplicar el artículo 155. Yo sabía con toda seguridad que en esta legislatura se tendría que aplicar, como así ha sido. Pues bien, en la próxima no le votaré ya ni el Senado en vista de la aplicación meliflua e inerme del citado artículo constitucional. A estas alturas me temo que después del 21 de diciembre vamos a tener un problema mucho peor que antes y todo por haber convocado estas elecciones a toda prisa, sin tiempo ni margen para higienizar la política catalana y su red clientelar. Pero así es Rajoy, un funcionario al que le repugna la responsabilidad y las dificultades sin final previsible y manipulable.
Para ello al PP le da igual mentir o ignorar la realidad. Uno de sus ministros dijo algo así como que en Cataluña no hay adoctrinamiento. Esto le encantaría a nuestro consejero Martí March, un oscuro personaje que sirve con diligencia a los intereses totalitarios del catalanismo. Ahora no chirría demasiado, porque como el los hay a miles y en Ibiza hay unos cincuenta.
De modo que no solo adoctrinan -la simple inmersión es un delito contra los derechos humanos, al no permitir la escolarización en la lengua materna. También necesitan hacer dos cosas: negar este lavado de cerebro a los niños de los demás y poner en la diana al partido que bien que mal defiende la Constitución española. Porque hoy es más que evidente que están estos catalanistas baleáricos defendiendo el golpe de Estado de estos delincuentes catalanes. Y ansiosos por sumarse a la rebelión, aun hurtando el futuro de los niños ajenos y tratando de imponer una minoría supremacista a la gran mayoría del millón y cuarto de habitantes de Baleares.