miércoles, agosto 16, 2017

El agua saca sus derechos


Siempre repito este refrán popular: «El mar saca sus escrituras» cuando una tormenta de Levante empieza a zarandear barcas y costas. Suele ocurrir en septiembre, aunque antiguamente se decía que solía llover por San Bartolomé al menos en San Antonio. Creo que es el 24 de agosto. 
De manera que no estamos ante un fenómeno raro, ahora que todo se atribuye al cambio climático, salvo que la gran tormenta cayó el 9 de agosto. Pilló a todos desprevenidos, porque estas nubes de evolución se forman en cuestión de horas y descargan a lo bruto. Antes de llover en Ibiza ya se sabía que llegaba una tormenta eléctrica, con vientos huracanados y con grandes amenazas de lluvia, simplemente porque antes cayó en Denia. 

Los humanos olvidamos esto: las aguas reaparecen y se llevan por delante todos los obstáculos, tienen su cauces determinados desde hace miles o cientos de años, algunos de los cuales han sido obstruidos por barreras arquitectónicas. Lo olvidamos y reincidimos en el mismo error, como ocurre en Es Cubells, una zona construida sobre arcillas y margas. Es peligrosa. Lo mismo le ocurrió a un restaurante cuyo nombre ya determina su destino: Es Torrent. Instalarse en el camino de una corriente así es muy arriesgado. Espero que no repita la ubicación. Y muchos sitios más que no es necesario detallar. 

Como norma básica hay que evitar construir en zonas de peligro palpable. Entre otros motivos porque tengo la intuición de que volverá a descargar antes de Navidad. Por cierto, el haber cerrado las salidas de los torrentes impide la aportación de arena a las playas, pero ya está ocurriendo hace años en toda la isla. Nos estamos quedando sin arena.

Periódico de Ibiza

domingo, agosto 13, 2017

Sí, afectarán al turismo

Botafoc, foto Periódico de Ibiza, Daniel Espinosa
Cada temporada se observan cambios y nuevas incorporaciones en nuestro pequeño lago mediterráneo. ¿Alguien podía esperar que los grandes cruceros del Mare Nostrum desistieran de algunas escalas básicas, como la de Túnez? ¿Alguien imaginó la revolución social que causarían Internet y los vuelos de bajo coste?
Entre unos y otros han reducido el turismo de paquete (Todo Incluido o bien avión y hotel) a unas cantidades cada vez menos significativas. Dicho de otra manera, el uso de aeropuertos de cercanías en vuelos de muy bajo coste ha disparado la demanda de pisos y apartamentos, al margen de la profesionalidad de la hostelería tradicional. Los hoteles pierden clientes a chorro, mientras cualquier particular ve el cielo abierto al poder alquilar su piso a precios jamás soñados.
Los políticos van muy por detrás de los hechos. O como en Baleares, no van a secas. No se enteran. No entienden qué ha pasado ni saben cómo resolverlo. Ibiza lleva lustros con el alquiler turístico, y para cuando en Mallorca se han dado cuenta de su potencial (riqueza o perniciosa alteración del mercado) algunos ya se han levantado una pequeña fortuna. ¿Cuánto durará? No lo sabe nadie, porque la Ley Turistica del Govern ya ha nacido torcida y es complicado poner de acuerdo al millón y pico de habitantes de Baleares.
Pero nadie niega la importancia económica del turismo. Solo unos cuantos niñatos con tintes anarcoides parecen dispuestos al incordio, pero es más una queja contra el exceso que contra el turismo en si mismo. Les gusta salir en la prensa, aunque saben que no solucionarán nada, como ocurre en otro campo, en el caso de la infestación de serpientes y la xylella fastidiosa, que nos puede dejar las islas sin un solo árbol frutal. Porque ya parece que no tiene arreglo posible, salvo ir arrancando troncos y quemándolos sobre la marcha para evitar la propagación de la bacteria.
Mientras, en silencio, grandes fondos de inversión están invirtiendo en Croacia, Bulgaria, Corfú, Turquía y sobre todo ¡en Arabia Saudí!
Estamos rodeados por los nuestros y por los suyos.

sábado, agosto 12, 2017

No es fobia al turismo, sino al exceso

Salvo algunos exabruptos de grupúsculos descerebrados, niños de papá que se aburren y tiran de spray, no conozco a nadie que esté en contra del turismo, de la misma manera que no conozco a nadie que no esté en contra de esta agresiva avalancha de vehículos que nos han dejado sin aparcamientos y casi sin carreteras, han colapsado las pocas playas de arena que aún sobreviven y ocupan los restaurantes, así como las colas del autobús. Todo.
El turismo es sagrado, pero también lo es la isla, los ibicencos y nuestro derecho al descanso. Esto no se negocia. Y llegados a este punto ¿por dónde empezamos? Es evidente que los columnistas de opinión no pintamos nada. Aquí solo puede imprimir carácter quien dispone del boletín oficial o del bastón de mando (simbólico de momento).
Quienes propugnaron limitar los coches de alquiler, que por cierto se siguen matriculando en remotos pueblos de la España peninsular, tienen tanta razón como quienes pretenden cerrar la manguera a los ferries que evacuan miles de máquinas sobre Formentera. Simplemente ya no se cabe, es un problema de geometría.
La misma razón llevan los que pretenden fijar un número cerrado de plazas hoteleras.
¿Quieres abrir un hotel de cinco estrellas? Compra las plazas de hoteles obsoletos que serán sustituidas. Las Pitiusas solo pueden crecer en una dirección, a la inversa, en decrecimiento, en esponjamiento. El debate futuro será estas 623.624 plazas turísticas de todo tipo en Baleares.
El Govern tampoco ayuda. La Ley Turística será un nido de conflictos y encima la sacan en pleno agosto, cuando los contratos están cerrados. Simplemente no saben qué hacer. Leyes pocas y claras, que puedan cumplirse.

miércoles, agosto 09, 2017

Máquina de recaudar

Turquía se está reabriendo al turismo
Ellos mismos admitieron que la ecotasa es un mecanismo recaudatorio, no disuasorio, aunque si siguen subiéndola es más que probable que disuada a cientos de miles de turistas que se van muy descontentos de Baleares. Y cuando ello ocurra, concurrirán otras circunstancias que nos restarán masa turística, con lo cual no es descartable que el batacazo sea histórico.
Claro que entonces ya no afectará al Pacto, que perderá las elecciones en la primera cita, pues si no me equivoco, para el año 2020 los mercados orientales volverán a ponerse en sintonía. Este mismo verano, los operadores turísticos británicos y alemanes ya han potenciado los hoteles de Turquía, Corfú y algunos otros destinos minoritarios. Rusia por su parte ha vuelto a dirigir su mirada al mar Rojo, donde incluso Arabia Saudí está abriéndose al turismo de lujo. La gran masa de rusos ha optado por Tailandia, un país sólido y exótico. De momento no nos hacen daño, porque sobran europeos que no encuentran un destino seguro en el Mediterráneo. Pero no siempre será así y el archipiélago balear se ha creado demasiados enemigos y descontentos.
Todo esto es sabido, pero no parece pesar en el ánimo de los diseñadores de ecotasas y otras mandangas que complementan su máquina de recaudar. La temporada 2017 ha sido el banco de pruebas y todo parece demostrar la eficacia recaudatoria de la ecotasa. Es tan elevada su autoestima que ya han decidido subirla, doblarla por lo menos y aplicarla a todos los visitantes de los cruceros. Dos decisiones polémicas, por su propio peso específico, pero también por los posibles efectos en el futuro inmediato. Baleares es un grande del turismo, pero nunca está asegurada la plena ocupación.

domingo, agosto 06, 2017

La turismofobia traerá consecuencias

De hecho el hostigamiento al turismo no lo han iniciado los cachorross de la CUP pero son quienes han liberado la espoleta y ello acarreará consecuencias. La disparatada trepa Ada Colau fue muy activa contra los desfiles de turistas de crucero en pleno centro de Barcelona. Fue muy lista, tocó la fibra sensible porque la ciudad condal, como Venecia, ya estaba harta de los cruceristas y sus aglomeraciones a veces agobiantes.
«Atacar a los extranjeros, oponerse al comercio internacional o defender nuevas fronteras y divisiones, así son los políticos nacionalistas” dice Albert Rivera, Ciudadanos, en un tuit, que revela un matiz preocupante. La CUP ha pasado de atacar al turismo en abstracto a hostigar a turistas concretos, como a los acongojados ocupantes de un autobús tratado con violencia y pintarrajeado sin piedad. O como la destrucción de las bicicletas de la compañía danesa Donkey Republic que tiene 300 máquinas para el uso de los ciudadanos ecologistas. Destrozos, reventones y silicona han causado pérdidas de casi €30.000.
Dropbike, otra compañía ya se ha rendido y se ha ido de Barcelona en busca de parajes amigables con la ecología urbana. Lo mismo acabarán haciendo muchos turistas. De momento se sabe que varios hoteles han sufrido pintadas y agresiones a su mobiliario, como en el caso del bus turístico, y que las agencias cruceristas están reduciendo las excursiones a 10 horas para evitar amontonamientos e incluso anulan algunos programados.
Ahora ya no preocupan las pintadas de Tourist go home y otras generalidades parecidas. Se teme que alguien sufra daños físicos. La prensa internacional, sobre todo francesa, británica y alemana, ya se está recreando con la turismofobia de nuestra España, un auténtico campeón receptor mundial.
Y por supuesto, si hay follón mire hacia Vascongadas. Allá están, como no, los chavalotes de la izquierda abertzale, tan amantes de la kaleborroka. No son sólo los cuatro descerebrados de Baleares. Parece que los niñatos de la izquierda, con sus Iphones y cutis bien cuidado, han encontrado su filón.
Incluso el ministro Nadal avisa de actuaciones, pero quiá, Rajoy descansa.